26 de mayo del 1999. Bayern Múnich enfrentaba a Manchester United en el Camp Nou en Barcelona por la final de la Champions League. Nadie se esperaba que esta fuera la definición más infartante en la historia del torneo continental.
A los 9 minutos del encuentro, Mario Basler pone el primero para los bávaros con un tiro libre. El trámite del partido estuvo reñido hasta el minuto 90 donde vendría la remontada histórica. A los 91 minutos Teddy Sheringam marca el empate con cabezazo desde un saque de esquina.
Los ingleses no querían alargue y en el último córner del encuentro, Gunnar Solksjaer anota el segundo a los 93 minutos desatando la algarabía en todo el estadio. Fue una herida que los hinchas alemanes nunca olvidarán.
Por:MA/NetJoven