
Rafael Nadal, el tenista español número uno del mundo, disfruta de sus vacaciones y de su popularidad que le permite rodearse de bellas mujeres que no dudan en pedirle un autógrafo o una fotografía como le sucedió en la paradisíaca isla de Formentera.
Rafael Nadal se encontraba tomando sol en una playa cuando un grupo de fanáticas se le acercó para hacerle compañía y tomarse fotografías con él.
Luego del desgaste que significó ganar el torneo de Wimbledon, Rafael Nadal se relaja en la playa antes de empezar sus entrenamientos con miras al Abierto de Estados Unidos que se desarrollará en agosto.
Jorge Luis Pinedo/Netjoven