
Luis Fabiano, de gran actuación en el partido Brasil vs Costa de Marfil en el que marcó dos goles, reconoció que en su segundo tanto se ayudó un poco con la mano.
‘Hubo una mano involuntaria, mano santa, mano de Dios’, dijo el delantero del Sevilla, que señaló que fue el gol más bonito de su carrera.
Luis Fabiano, que se reencontró con el gol vistiendo la camiseta brasileña, señaló que la confianza que le ha brindado Dunga es fundamental para rendir al máximo en la competencia: ‘Dunga siempre conversa conmigo, me deja tranquilo. Sabía que venía entrenando bien, batallando, después de un período sin jugar (por lesiones)’.
Jorge Luis Pinedo/Netjoven