
Frank Lampard se vio perjudicado económicamente con la mala campaña de Inglaterra en el Mundial Sudáfrica 2010, pues antes de que se realice el torneo, el jugador del Chelsea lanzó unos iPods bañados en oro pertenecientes a su propia línea, pero 5 mil de estos aparatos no fueron vendidos y serán derretidos para aprovechar el valioso metal.
El precio de cada iPod era de 1,650 dólares y las regalías que Frank Lampard iba a ganar con ellos estaban destinados a Teenager Cancer Trust (TCT), una organización que se encarga de ayudar a jóvenes y niños que padecen cáncer. Por ello, se ha decidido derretir los iPods para aprovechar los 24 quilates y destinarlos a la TCT.
‘Es decepcionante que los iPods no hayan logrado los objetivos de venta. Frank lo deseaba para ayudar a la fundación’, afirmó Christine Bleakley, novia del jugador.
Jorge Luis Pinedo/Netjoven