
Hertha Berlín fue derrotado 2 a 1 en su propia casa por el Nuremberg. El gol del triunfo para la visita llegó en los minutos del descuento, lo que originó la furia de los aficionados, quienes se lanzaron al terreno de juego para intentar agredir a sus propios jugadores.
El gol que desató la furia del público llegó a los 92 minutos del encuentro por intermedio del delantero griego, Angelos Chariteas. Con esa derrota, Hertha Berlín se apodera del último lugar de la Bundesliga a cinco puntos del Friburgo, el penúltimo equipo.
Cuando el árbitro dio el pitazo final, cientos de aficionados del dueño de casa entraron a la cancha y destruyeron todo lo que estaba al paso. Asimismo, los hinchas hirieron a cuatro policías y treinta seguidores del Hertha fueron detenidos en el estadio Olímpico de Berlín.
Por último, los aficionados fueron armados a buscar a los jugadores del Hertha Berlín para agredirlos, ante la amenaza del descenso.
Por: Carolina Paz / Netjoven