La selección estadounidense, tuvo que esforzarse poco más de lo esperado para ganar un partido que le costó sentirse cómodo, y en el que se impuso por 89-79 a una Rusia, en Estambúl, por los cuartos del Mundial de Básquet.
El héroe fue de nuevo, el alero del Oklahoma, Kevin Durant, quien sumó 33 puntos y fue el protagonista en la reacción del final y confirmándose como la estrella, seguido del capitán Chauncey Billups (15 puntos).
El ‘Dream Team’ volvió a mostrar su lado más débil, como fue en la primera fase ante Brasil. Aunque tras una primera parte complicada y un arranque accidentado del tercer cuarto pudo resolver el partido, sellando un triunfo por diez puntos.
El partido, con aire a duelo histórico, deja al equipo de Mike Krzyzewski a tan sólo dos triunfos de reconquistar el título mundial, algo que no consigue desde el éxito del equipo liderado por Shaquille O’Neal en Canadá 1994.
Héctor Honores/Netjoven