Sumergidos en una profunda crisis, la selección chilena arribó ayer jueves 10 de noviembre a Montevideo para tratar de rescatar un buen resultado con miras a su próximo choque ante Paraguay.
El cuadro que dirige Claudio Borghi llega en el peor momento de su historia, pues luego de la separación de cinco jugadores titulares, en la interna ‘Mapocha’ no se vive un ambiente de paz, lo que podría inclinar la cancha para Uruguay, que a pesar de la bajas no tendrá piedad y saldrá a matar.
A esto hay que agregarles la conferencia que dieron los implicados, donde califican de mentiroso a Borghi, creando una atmósfera de conflictos entre jugadores y comando técnico y también jugadores del mismo bando.
Por: Paul Oviedo/NetJoven