Más de uno se ha indignado con las acciones tomadas por el árbitro Carlos Amarilla, quien se encargara de dirigir el Corinthians vs. Boca Rivers (1-1) por la Copa Libertadores.
Para empezar, el réferi paraguayo le perdonó un penal a los argentinos por mano, para, luego anularle dos goles al Timao, alegando posición adelantada de Paulinho en uno de ellos, falta que, claramente, no existía.
Mano no cobrada / Foto: Captura
Esta no es la primera vez que Amarilla es acusado de tomar malas decisiones, su nombre ya es hasta familiar con los amantes sudamericanos del fútbol, y por las razones equivocadas.
Por: DG/NetJoven