
‘Después del partido de mañana, vida nueva para todos. Vacaciones, Mundial…. No tengo más presión por jugar en Madrid. Sentiré la habitual por la mañana. Me subirá la temperatura, se me acelerará el corazón y luego llegaré al estadio y ya no tendré tensión, porque ése es mi hábitat natural y allí hago lo que me gusta’, indicó el técnico.
‘Quien juega una final no puede pensar en otra cosa, porque es algo muy bonito. Sólo pienso en el partido de mañana como un sueño, no como una obsesión’, agregó Mourinho.
‘No sé si es una obsesión por la Décima en el Real. No conozco el club, ni su filosofía, ni sus ambiciones, ni su nuevo proyecto, ni estoy preocupado en conocerlo hoy. Sólo conozco su historia. En cuanto al comportamiento del Madrid durante nuestra estancia, nos hemos sentido como en casa. Han tenido una gran amabilidad’, finalizó.
Fuente: as.com