
Paolo Guerrero ha vuelto a ser titular en el Hamburgo tras un largo periodo de lesiones que lo tuvieron alejado de las canchas. Después de mucho tiempo, el ‘Depredador’ decidió contar su verdad y recordar que el dolor fue insoportable.
En una nota del diario alemán Sport Bild, Paolo Guerrero reveló que desde setiembre del 2010 se comenzó a inyectar cortisona en el zona del tendón de Aquiles de la pierna izquierda, en momentos que los dolores ya eran insoportables.
El remedio no le ayudaba en nada, los meses transcurrían y apenas entraba a la cancha, tenía que ser cambiado al poco tiempo. No terminaba los partidos y recordando su sufrimiento Paolo Guerrero aseguró: ‘tenía un gran dolor, era el infierno’.
El rotativo alemán sostiene que Guerrero se fue hasta Basilea en donde fue visto por un especialista, pero tampoco halló solución. Hasta que en el mes de Enero, la madre de ‘Paolín’ dijo basta, doña Petronila, intervino y le prohibió a su hijo inyectarse más cortisona.
Desde ese momento el peruano siguió una terapia completa con acupuntura, osteopatía y ultrasonido, y desde ese entonces hasta el mes de febrero que volvió a las canchas tuvo que guardar reposo.
Paolo Guerrero volvió a las canchas después de varios meses y para alegría de todos esas dolencias desaparecieron.
Por: Luis Rodríguez/NetJoven