Josep Guardiola se despidió ayer del Barcelona y del Camp Nou, luego de la victoria por 4-0 ante el Espanyol. «Gràcies Pep» (en catalán) podía leerse en los miles de banderines que el club repartió entre los espectadores.
Pep tuvo algunas palabras de agradecimiento al Barza y a los hinchas, donde estuvo muy cerca de derramar algunas lágrimas, pero los jugadores encerraron al DT para agarrarlo y lanzarlo a los aires como muestra a los logros obtenidos en los últimos años.
Sin embargo, una vez culminó el homenaje a su trayectoria como entrenador del equipo catalán, Pep retornó al césped del estadio junto a su familia para rememorar sus logros, como hizo en 2001 cuando se retiró del fútbol.
Por: PO/NetJoven