
María Audete do Nascimiento pertenece a una familia de escasos recursos y que habita una casita sencilla de un pueblecito del estado de Ceará en la región Nordeste de Brasil.
La familia no puede proporcionar ningún tipo de tratamiento, cuya condición parece que se hubiera invertido si se hubiese tratado desde el nacimiento.
Así, María sigue viviendo como un bebé que no habla y hay que atender sus necesidades. Dora, la madrastra, la trata con todo el cariño del mundo y dice que es como un regalo enviado por Dios al que debe dar todo su amor.
En tanto, expertos de la facultad de medicina de la Universidad de Ceará aseguran que María sufre de una deficiencia severa de la hormona tiroidea.
Como resultado de este hipotiroidismo, su cuerpo nunca ha sido capaz de desarrollarse ni física ni mentalmente.
Por: NetJoven