
De acuerdo con un estudio publicado en la revista especializada Fertility and Sterility, los investigadores argentinos Conrado Avendaño, Ariela Mata y otros, el dispositivo Wi-Fi afecta notablemente a las células reproductivas masculinas.
Así, Avendaño y sus colegas colocaron unas cuantas gotas de semen debajo de una laptop conectada a Internet por medio de Wi-Fi. Algunas horas después, el semen se había esfumado: una cuarta parte de las células había desaparecido.
Según el especialista, la causa de esta muerte y malformación masiva de células masculinas podría deberse a la radiación electromagnética propia de las conexiones inalámbricas.
Por: NetJoven