Una investigación desarrollada en la Universidad Eötvös Loránd de Budapest – Hungría, demostró que los perros pueden hablar, comunicándose a través de ladridos y gruñidos. Quizás algun@s ya lo tenían más que claro y asumido, pero otras personas nunca consideraron con mayor importancia los ladridos de su perro con su forma de comunicarse…

Los investigadores hicieron escuchar a 40 voluntarios los sonidos emitidos por sus perros ante diversas circunstancias: jugar con una cuerda, proteger su comida o protegerse de un extraño amenazante. Los participantes debían, además de determinar el contexto en el que fueron producidos los sonidos, adivinar qué emociones estaban manifestando los perros. Asombrosamente, el 63% de los participantes logró relacionar directamente el sonido escuchado con la actividad y la emoción expresada por los canes.
Además, el estudio permitió constatar que las mujeres y quienes viven con perros son más propensos de comprender su lenguaje. Aunque el experimento arrojó resultados mucho más concluyentes de los esperados en las etapas iniciales, nada de esto sorprende a las personas encantadas de los perros, quienes siempre se han destacado por sus fascinantes capacidades comunicacionales.
