La lealtad de los perros es incuestionable, pero para otros lamentablemente no es así. Hay muchos que no tienen ningún remordimiento al abandonar a sus mascotas. Muchos de estos animales terminan deambulando por las calles en busca de algún alimento u otros mueren en tristes circunstancias.
Esta historia ocurrió en la ciudad de Moscú, Rusia. Una tarde fría, un hombre bajó del auto aacompañado de su pastor alemán, un hermoso ejemplar llamado Luke. El sujeto le dio la orden de que se quedara quieto junto a la carretera, lo que el obediente perro hizo por supuesto… Luego el hombre subió al auto y se fue para nunca volver.
Esperó por siete días a que regresara por él…

Sin embargo, Luke seguía quieto en el mismo lugar en el que había sido abandonado. Por suerte, los trabajadores de un restaurante cercano a la escena fueron testigos de los hechos. Por fin, alguien lo convenció de no quedarse más tiempo. Aunque en principio se mostró reacio, ya que aún consideraba esperar a su amo… Hasta que una mesera se encargó de llevarle comida y agua, y luego una mujer llamada Elena Kniazeva lo vio.
Pacientemente, Elena convenció a Luke de que debía moverse y se lo llevó a un refugio de animales, en donde pudo conocer a otros perros que habían vivido circunstancias similares. Además tuvo la oportunidad de entablar una hermosa amistad con Dennis, otro can que había tenido un pasado muy doloroso, pero que también fue rescatado y fueron adoptados por Meredith Andrew y ahora ambos se encuentran felices.
