
David McCallum, de Glasgow, Escocia, tuvo una noche de fiesta y muchos tragos, lo único que quería era llegar a casa y descansar. Pero, recordó que si despertaba a su esposa pasaría un mal rato, así que decidió quedarse en el jardín.
Además, David había discutido con su esposa, así que se fue a la fiesta, bebió y nunca respondió su teléfono, por lo Georgia Nisbet, su mujer, más que enojada estaba preocupada.
La angustia de la esposa desapareció cuando descubrió que su ‘esposito’ se había quedado muy dormido en la cama elástica del jardín. La mujer lo encontró en ese lugar cuando salía a trabajar.
