
Sin importarles las consecuencias en su contra, los prisioneros que en 2016 fueron noticia al arriesgarse por salvar al carcelero, fueron héroes. En lugar de quedarse sentados y no hacer nada por su carcelero, decidieron escapar de su celda para ayudarlo, aun cuando eso los puso en riesgo.
Gary Grimm, el guardia de la cárcel de Parker County, Texas, no recuerda nada del evento. Esa mañana casi muere. Solo la grabación de la cámara de seguridad le muestra lo que pasó ese día.

“Simplemente se me apagaron las luces”, dice. “Lo siguiente que recuerdo es ver el techo de la sala de emergencias”.
Grimm había sido asignado a vigilar a los reclusos de la celda en el sótano de la corte del condado Parker el 23 de junio de 2016. Ocho reos aguardaban esposados en la celda cuando Grimm sufrió un infarto.