
En las imágenes se puede apreciar al roedor que, sin importarle la gente, sube por un tubo metálico con gran destreza, y liego se baja, haciendo uso de su cola como apoyo.
No cabe duda que a este espectáculo solo le hizo falta la música para quedar completo.
How does «the pole-dancing rat» climb so well? pic.twitter.com/3Xzt46rFVw
— National Geographic (@NatGeo) 4 de enero de 2017