
El curioso caso de Muin Bachonaev, un niño ruso de 11 años, ha dado la vuelta al mundo. Y es que la rara condición que padece desde que nació lo hizo entrar a un libro de récord rusos por tener las pestañas más largas de su país, al medir cuartro centímetros.
Pese a su extraña condición, Bachonaev aseguró al medio inglés Deccan Chronicle que su vida es normal y que se siente completamente cómodo con sus grandes pestañas. «Vivo como cualquiera. No hay necesidad de tener especial cuidado en mis pestañas. Me siento cómodo con ellas y no tengo ninguna dificultad», confesó el menor.