
La estética es un aspecto al que se le da mucha importancia, razón por la que vemos gimnasios proliferando en las ciudades y grandes cantidades de personas inscribiéndose e invirtiendo horas y horas en rutinas de ejercicios.
No tiene nada de malo querer mejorar la condición física, lucir sano y tener más fuerza y resistencia, pero cuando se vuelve una obsesión querer incrementar a pasos agigantados ciertas partes del cuerpo, ahí ya se cuestionan los objetivos.
Hay quienes consiguen músculos inmensos pero desproporcionales debido al uso de esteroides, inyectándose sustancias peligrosas o con implantes. A veces, la genética tampoco juega a favor como verás en el siguiente video.