
Para lanzar un producto y un comercial de televisión se requiere realizar estudios de marketing para que resulten ser efectivos y del agrado de la audiencia. Por ese mismo motivo y por lo rudimentaria que era la tecnología audiovisual resultaban comerciales malos y en algunos casos, escalofriantes.
En estos ejemplos, veremos productos mal diseñados como la muñeca Baby Laugh a Lot, una muñeca con una expresión facial aterradora y risa repetitiva y macabra. O también veremos al monstruoso Humpty Dumpty que llegó a ser rostro del chocolate Kinder Sorpresa.
No podemos dejar de mencionar la presencia de payasos que en lugar de hacer más amigable el contenido del spot publicitario, hicieron que resultara en una comunicación más bien terrorífica como si fueran a salir de la pantalla de tu televisor a extraerte el alma.