
Lawrence no estaba nominada para ningún premio esta vez, pero se convirtió en protagonista mundial gracias a unas curiosas escenas. La actriz, vestida con un traje largo de Dior, fue capaz de levantarse el vestido con una mano y subirse por las butacas del Dolby Theater con una copa llena de vino blanco en la sin arrojar ni una gota en el suelo. Las imágenes de la actriz se hicieron virales rápidamente.
Algunos usuarios comentaron en Twitter que Lawrence merecía el Óscar a la mejor fotografía de la ceremonia. «Jennifer Lawrence, que se monta en las butacas con ese vestido y sin arrojar ni una gota de vino se merece un Óscar», escribió un internauta.
Everybody loves Jennifer Lawrence#Oscars pic.twitter.com/3PmxtaPctn
— Milky Tweets (@LecheroNestle) 5 de marzo de 2018
Jennifer Lawrence is my spirit animal. #oscars pic.twitter.com/VJ8XxNDdHq
— Coco (@cjrutter) 5 de marzo de 2018