Cuando oí hablar de la molécula espiritual, más conocida como DMT (dimetiltriptamina) pensé de inmediato que el cuerpo es realmente sabio y perfecto.
El Dr. Rick Strassman, pionero en el trabajo con el DTM, explica que este es un tipo de químico profundamente alucinógeno. Dentro de su investigación suministró dosis específicas a un total de 60 pacientes voluntarios y concluyó que de manera natural éste se encontraba en el cuerpo, exactamente en el centro del cerebro llamado glándula pineal. Aparte de existir en plantas alucinógenas como la Ayahuasca, se logró identificar que esta glándula se activa cuando se adquiere un nivel más elevado de conciencia mística. Aquí podríamos encontrar el nacimiento, los momentos cercanos a la muerte, en la misma muerte, los sueños, en la meditación y las experiencias místicas… Con este dato se pone más fascinante: cuando su investigación estuvo un poco más avanzada empezó a considerar un papel importante del DMT en las abducciones de extraterrestres, ya que hubieron personas que dentro de esta experiencia tuvieron contacto con este tipo de seres, situándose en espacios realmente extraños.

Hay un documental realmente interesante llamado justamente “DMT: La Molécula Espiritual”. Aquí se aborda de qué está compuesto el DMT principalmente, dónde se encuentra “habitado”, cómo se activa, los viajes experimentados con sus efectos y sus vivencias que claramente lo convierte en una experiencia maravillosa, pero no necesariamente placentera. Se podría resumir perfectamente como una experiencia para hablar con Dios.
Se ha considerado que el DMT podría ser un tipo de portal para la evolución espiritual, o también llámenlo transición. El lugar donde se encuentra posicionado en el cerebro, coincide con el sexto chakra llamado Ajna o conocido también como “Tercer Ojo”. ¿Sólo coincidencia o claramente una conexión?


Muchas personas que han vivido esta experiencia tan mística bajo los efectos del DMT, han concluido que no todos están realmente preparados para vivir una experiencia que rompe de esquema, tan distinta a lo que acostumbramos a ver. Así como la Ayahuasca considero que ambos son el inicio para el cambio en nosotr@s mismos sin detenimiento. Podríamos incluso bajo estos efectos (DMT y plantas alucinógenas en la Ayahuasca), entrar en estados de dominio completo de nuestra mente, y por ende recordar vivencias, entender la esencia de la vida o de algo que existe y no podemos entenderlo a simple vista. “Destapar” tu mente y dejar un espacio realmente abierto para que tu vida mejore y la lleves de manera más armónica (en el entendimiento). Si has pensado en consumir DMT o Ayahuasca, ¿has considerado que aparte de ser un “buen viaje”, podría dejarte la enseñanza más grande que hayas tenido en tu vida? Es un antes y un después, así que a tomarlo con respeto y seriedad, pero también con muchas ganas de elevar la mente y ver como todo se muestra ante tus ojos.
