
Cuándo eres alto siempre te dicen: «deberías ser modelo», o te preguntaran: «¿por qué no juegas basquetbol?», hay muchas situaciones que resultan incómodas que solo las personas que miden más de 170 centímetros comprenden. Pues, ser alto es genial, pero no puedes evitar sentirte observado todo el tiempo.
Muchos creemos que es el físico ideal, la verdad es que hay momentos en que las personas altas también se desesperan y desean compartir un poco de su altura con los bajitos. A continuación, estas son las torturas que se enfrenan día a día los altos.
1. Ser alto es sinónimo de llamar la atención

2. Tu frente es receptora de toda clase de golpes

3. Si eres mujer, deberás acostumbrarte a estos chicos

4. Las duchas no siempre son a tu medida

5. Pareciera que rezas para que te depositen

6. Es incómodo agacharte para hacer cosas sencillas

7. Más aún cuando necesitas concentración

8. Corres el riesgo de pisar a alguien chaparrito
