
En nuestro día a día hacemos varias actividades en modo automático, es decir, no pensamos ni ponemos atención, ya que, estamos acostumbrados a realizarlas. Lo mismo pasa con las imágenes, si estamos habituados a ver siempre lo mismo lo pasamos de largo.
Hay situaciones que salen de lo común y engañaron a nuestro cerebro de manera que tenemos que observar dos veces para poder comprender lo que está pasando. Esto sucede con las siguientes imágenes:
1. Escribe amén para que este niño sin cara recupere su rostro.

2. ¡Qué indecente!

3. Parece que inhaló muy fuerte

4. ¿Será la hija del hombre lobo?

5. ¿Cuál de los dos se ve mejor?

6. Oigan, váyanse a un hotel

7. ¿Dónde tiene las manos y dónde tiene los pies?

8. Eso pasa cuando solo ejercitas un brazo
