7 señales de que tal vez no estés listo para una relación

Cuando llevamos mucho tiempo solter@s, nos empezamos a preguntar ¿qué motivos me llevan a querer tener pareja? ¿Cómo saber si tendré una relación sana? Por eso mismo hoy quiero mencionar las 7 señales más aparentes de que quizás no estés list@ para una relación.

De por sí las relaciones entre seres humanos son difíciles, ¿cierto? Implican una infinidad de cosas, entre ellas un tipo de complejidad (en cierta medida) porque traen consigo elementos de “manejo especial” (emociones e intimidad), pero también podemos ver que en una pareja aprendemos todo menos aquello que la otra persona puede realmente darnos. Por ejemplo una manera “sencilla” de entenderlo, es saber que: amar auténticamente implica asumirse como una persona incompleta, alguien que también puede equivocarse, una persona fragmentada… o en pocas palabras como ¡un ser humano!, pero también con la madurez suficiente para ver en la otra persona a alguien en la misma condición, otro ser tan humano como yo, y a partir de ahí, decidir amar y amarme por supuesto.

A pesar de ser algo tan simple de entender, créanme que no lo es, o al menos no es común en las relaciones de pareja. Pero con frecuencia hay personas que buscan el amor de una manera rápida, sin prever errores, o simplemente actuando bajo la impulsividad, ya que quieren involucrarse emocionalmente sólo porque le temen a la soledad, otros porque no quieren hacerse cargo de su propia vida… o porque inconscientemente buscan el cuidado o la protección de otra persona. En este caso, ¿cómo saber si mi relación ya está estancada?

1) Buscas la pareja adecuada: De cierto modo, la relación con el otro se forma de inicio como una idealización. O sea que casi instintivamente buscamos ciertos rasgos que se instalaron en nuestro inconsciente de subjetividad, y los convertimos en unos malditos requisitos, ¿o no? ¿Son reales mis deseos o simplemente una fantasía que no es real ni consciente?

2) Buscas alguien que te “salve”: Para ciertas personas, la relación es una especie de “salvavidas” emocional que les permite evadir responsabilidades cruciales de su vida misma. Cuando se busca una persona para que nos resuelva los problemas o la vida… estamos buscando pésimo.
 

3) Buscas a quién “salvar”: Aunque no lo creas, muchas veces optamos por este tipo de relaciones donde queremos figurar otro tipo de imagen, aunque no nos demos cuenta. A veces por la carencia de cariño en los padres de tu pareja por ejemplo, muchas veces nosotr@s ocupamos ese puesto y al final termina siendo un mal innecesario.

4) Piensas con frecuencia en una relación pasada: Si aún piensas mucho en el pasado y en tu ex pareja, créeme que embarcarte en una nueva relación sólo será un parche sobre la herida. Quizás lo que más te convenga, es un tiempo de reflexión para saber por qué te duele aún esa herida. Hasta que no comprendas ese dolor, es posible que no te sientas a gusto en una relación y menos poder amar a otro.

5) Te encuentras en un momento de descubrimiento: A veces la vida nos lleva por caminos de descubrimiento interno. Quizás estés pasando por una temporada donde de pronto sentiste la necesidad de estar sol@ o apartad@. Como sea, estos momentos son necesarios cuando se presentan y necesitas autodescubrirte y saber lo que realmente deseas para tu vida. Puede que sea posible que establezcas algunos vínculos, pero nada serio, ya que al parecer el piso para una relación aún no está lo suficientemente firme.

6) Te cuesta mucho disculparte o admitir que te equivocas: Este es el error más común que se suele cometer, y digo error porque perfectamente es algo innecesario. Pedir perdón o disculpas, o simplemente admitir tu error, no te hará menos persona, supongo que lo sabes, ¿cierto? En la sencillez de la decisión y la postura frente a una situación así, demuestra la madurez de la persona; y más aún, la madurez de tener una relación seria y firme. ¡Crea relaciones sanas! Y parte de ti.

7) No es fácil para ti mostrar tus emociones: Aún vivimos en una «época» donde las emociones se siguen minimizando y no se ven con la importancia que tienen, por lo tanto si tenemos esa «imagen», ¿cómo podríamos aplicarla fácilmente en nosotr@s mism@s? Reservarse ciertas emociones y no expresarlas al resto, se vuelve una carga y una enfermedad. Si no sabes cómo expresarlo, es porque no te conoces. Autodescúbrete, sol@ o acompañad@, pero hazlo, porque la compañía de otro ser que te ayude en esa instancia, reconforta el corazón. Y no sólo en el ámbito de pareja, ¡incluso con la familia o amistades!

Recuerda que el amor es, por encima de todo, un ejercicio de autoconocimiento que no cesa, sino que más bien nos mantiene atent@s a nuestra propia vida, nuestro ser y nuestra relación con el mundo.

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