Un joven enamorado no tuvo mejor idea que pedirle la mano a su novia en complicidad con un mago. La original propuesta sucedió en España.
El famoso mago Germago empezó a hacer sus actos a vista de los transeúntes. El artista sorprendió a los espectadores con dos actos de magia, pero el tercero se llevaría los aplausos.
La novia llegó al lugar sin imaginarse la grata sorpresa que se llevaría. El joven colaboró con un acto de Germago y al realizar el último paso, sacó el anillo y le propuso matrimonio a su pareja. Indudablemente, la joven aceptó.
Por: SC / NetJoven