No contento con romperle la luna y el espejo retrovisor con un bate de béisbol, un furioso conductor llamó a un tractor y llenó de cemento al auto mal estacionado que bloqueaba la salida del suyo.
Los transeúntes que pasaban por el lugar quedaron sorprendidos por este hecho, mientras que el autor del hecho se fue sin ningún resentimiento en su lujoso auto.
El dueño del carro afectado pensará ahora dos veces antes de volver a estacionar su vehículo bloqueando la salida de otro.
Por: RC / Netjoven