
El Papa Francisco celebró el 25 de diciembre la primera Navidad bajo su cargo de Santo Pontífice y, en su discurso, se dirigió a la población atea y los invitó a unirse para que trabajen por ‘la paz’ junto a los creyentes.
El líder de los católicos impartió por primera vez la bendición Urbi et Orbi (a la ciudad y el mundo) dedicada la paz. ‘La paz es un compromiso diario. Es una paz que se hace en casa’, agregó el Papa.
Además, el Papa Francisco rezó por ‘armonía social en Sudán del Sur, donde la tensión ya ha causado muchas víctimas y amenaza a la coexistencia pacífica en ese país’.
Finalmente, tras apartarse de su discurso, se dirigió a todas las personas de otras religiones a orar por la paz, también hizo un llamado a los ateos para que se unieran al objetivo lo que ocasionó una ola de aplausos continuos en la multitud.
Milagros Legay / NetJoven