
Son desagradables, nos hacen sentir incómodos y si uno se escapa en un lugar con mucha gente puede provocar las burlas de los demás, sin embargo, los gases intestinales ocultarían un secreto.
Científicos de la Universidad de Exeter habrían descubierto que oler gases intestinales ayudaría a prevenir el cáncer. Naturalmente, debería hacerse en proporciones adecuadas, ya que un exceso resultaría nocivo.
‘Si bien el gas de sulfuro de hidrógeno es conocido por producir el mal olor en huevos podridos y la flatulencia, es producido naturalmente en el cuerpo y podría de hecho ayudar en el cuidado de la salud para futuras terapias para una serie de enfermedades’, dijo el Dr. Mark Wood de la Universidad de Exeter.
Aseguran, además, que oler pequeñas dosis de gases intestinales podría ayudar a reducir riesgo de contraer cáncer, ataques cardíacos, artritis e incluso demencia.