Las cifras de violencia doméstica son alarmantes; una mujer es golpeada diariamente en alguna parte del mundo. Frente a esto, una campaña rusa desarrolló una activación en un centro comercial del país y demostró que es ‘muy sencillo hacer que un hombre pierda los papeles ante un problema’.
Los desarrolladores colocaron una máquina dispensadora de golosinas programada para que cada hombre que colocara una moneda para acceder a su pedido, el aparato impidiera que el producto saliera, ocasionando el fastidio de ellos.
Además, cada vez que golpearan la máquina una mujer que aparecía en la pantalla se vea golpeada y se ponga a llorar, dejando desconcertados a los varones.
Milagros Legay / NetJoven