La columna del terror: Vine a salvarlos

Vine a salvarlos

Dos semanas, ya son dos semanas desde que Rodrigo me  lleva la delantera y yo sentado aquí perdiendo el tiempo, soportando la sonrisa de los días soleados de gente hipócrita y sus insoportables «buenos días». Como ya dije al principio, yo VINE A SALVARLOS.

Mi nombre es Sebastián, mi apellido no importa, pero quiero hablar de Rodrigo, sí ese HERMANO que, junto conmigo, tampoco soportaba lo estúpida y desagradable de la vida con sus asquerosos amores y su ridícula fe.

La tarde avanzo y ambos caminábamos mucho por las calles (ya no caminaremos más), VIVÍAMOS en Surco y nos gustaba meternos a una vieja huaca que tenía una iglesia en medio. Se sentía como nuestro hogar (SALVARNOS parecía más placentero en ese páramo) Aquella tarde, hace dos semanas, salimos con cigarros y dos botellas de ron mientras conversábamos la mejor manera de SALVARNOS (ya habíamos tomado una decisión, pero siempre Rodrigo insistía con el tema, ninguno de los dos éramos sadomasoquistas, aunque la idea siempre hacia sonreír a Rodrigo; la de despellejarnos mutuamente, podías ver como sus lustrados dientes se asomaban por las cosiduras de sus encías amarillas).

SOLO QUERÍAMOS SALVARNOS y no por depresión, sino por asco, asco de la vida, de la gente y su optimismo, asco de personas como tú que piensan que todo está bien y no son más que un saco que pus esperando podrirse.

Aquí debo hacer una pausa, como mencioné, yo vine a salvarlos, a que mi señor acoja sus almas desvalidas y los saque de esa carne viva y apestosa que segrega líquidos tal gusano. NO PODÍA SALVARME YO SIN USTEDES, YO VINE A SALVARLOS. SOY UNA BUENA PERSONA ES POR ESO QUE TE ESCRIBO ESTO. SOLO QUIERO SALVARLOS, SALVARTE.

Sobornamos al guardia con dos cajas de cigarros para que nos dejase pasar (no éramos los únicos. Muchos hombre iban a amarse a ese lugar, pues nadie los molestaba y el guardia cobrara bastante cómodo).Los gemidos lujuriosos de hombres maduros acompañaban nuestro andar al igual que el polvo. Pronto seriamos SALVOS- pensé- mientras la 44 milímetros del padre de Rodrigo, descansaba en las manos de mi amigo (luego le limpiaría la sangre de ella).

Todo estaba planeado una semana antes y las instrucciones eran sencillas. Yo elegí dispararnos a la cabeza, nos SALVARÍAMOS, yo y Rodrigo NOS SALVARÍAMOS.

El sonido de las botellas, casi vacías, al chocar era relajante. Las cinco de la tarde caían sobre el rubio cabello de Rodrigo y los míos, los teñían rojos.

Fue rápido, muy rápido, demasiado rápido, bastante y exquisito. Un deleite, arte realmente puro. Rodrigo FUE SALVO, sus tibias manos (luego serían hielo puro) sujetaron el arma y se apuntó directamente al cráneo, pensaba dispararse en la boca (como lo vio en alguna película de Ggangpae)pero el agrio sabor a metal lo hizo reflexionar, ME MIRÓ y dijo: “SALVO SEBAS, SALVO AL SEÑOR OSCUR..». El estallido potente del cañón inundó la huaca mientras su cráneo se astillaba y la mandíbula se le deformaba en una grotesca y HERMOSA mueca (la sigo recordando, era lo que más recuerdo)uno de sus ojos perdió brillo (el otro se vació con el impacto) y su cráneo astillado cayó pesado al suelo mientras la sangre me salpicaba en mis ropas e inundaba el suelo en un charco rojo escarlata. Cual carnaval-pensé- (Carnaval: fiesta de carne, creo que la definición fue exacta).

Se escuchó un pitido en mis oídos y luego silencio, no sonaron más las botellas, ni los gemidos, ni las aves; todo era silencio, silencio de SALVO. Fueron 5 minutos que duraron toda un hermosa tarde.

Tiré el arma de las manos frías de mi HERMANO y coloque el helado metal en mi frente…IBA A SER SALVO, fue entonces cuando lo entendí. Yo aún no me salvaría, yo sería el mesías, TU MESÍAS.

Todo lo siguiente no fueron mis actos, era mi señor llevándome de la mano a mi labor (Tus dioses no son los únicos que reclutan). Solté el arma y sus largas, delgadas y frías manos me llevaron por cuartos, pisos y pasadizos; hasta que llegué (a un lugar oscuro y podrido en la segunda plaza) levanté una tabla floja (lo hice porque ya lo sabía. TU MESÍAS ¡LO SABIA!).

Y vi una nota, una pequeña, escrita en 1983 firmada por Vero quien se SALVÓ. La leí y fui escogido como Vero en el 83, pero no como Rodrigo por la tarde.

Vero escribía hace 21 años:

«Mi nombre es ver-o-o y hemos hecho algo muy malo con unos amigos, algo que…desearía, no hubiera pasado, no se me permite decir más, no escribo esto por voluntad propia, no quiero que la leas y si llegaste hasta aquí NO LA LEAS más, me obligan a hacerlo. Soy la última de las ACOSADA..SALVAS del señor oscuro (Mariana le puso ese nombre cuando Dani desapareció en los matorrales) y él te quiere, y que le cantes su canción:

(…)

Sobre las ruinas de un viejo monasterio

Se alzan las tumbas de un nuevo cementerio.

Tumbas por aquí, tumbas por allá

Dos de noviembre día de difuntos

Salen a pasear los muertos todos juntos.

Muertos por aquí, muertos por allá

Los esqueletos juegan un partido

Con la cabeza de un recién fallecido

Cabezas por aquí, cabezas por allá

Cae la noche sobre el campamento

Sombras asesinas acechan al momento.

Sombras por aquí, sombras por allá

(…)

Él te perseguirá con su canción de los condena…SALVOS«

El Frió asecha la habitación ahora, quizás no lo sientas pero él te siente a ti, quizás no lo veas pero él te puede ver a ti..

(Cae la noche sobre el campamento

Sombras asesinas acechan al momento)

Dos semanas desde que Rodrigo fue SALVO (…Los esqueletos juegan un partido con la cabeza de un recién fallecido…). Y como te dije, yo vine a ser TU SALVADOR de la mano de mi amo, quien entendió mis razones para poner esto, para que tú lo leas. Sí yo debí (salen a pasear los muertos todos juntos), hace dos semanas pero debía salvarlos a todos, ¡A TI! (se alzan las tumbas de un nuevo cementerio).

Cae la noche sobre el campamento

Sombras asesinas acechan al momento.

Sombras por aquí, sombras por allá.

Si es su canción favorita y la de nuestros hermanos ya eres SALVO, siéntete feliz, quizás no veas al SEÑOR OSCURO (pero yo te veo a ti) quizás no lo sientas (pero yo te siento a ti) quizá no lo toques aún (Donde estoy yo, ¡El señor oscuro!).Y él SALVARÁ  a todos los que lean esto, como me salvo a mí (¡Cerca!). SEAS SALVO HERMANO (Detrás de tu puerta)…. 

Sombras asesinas acechan al momento.

Sombras por aquí, sombras por allá.

Sombras, sombras… Uhá ha ha ha há.

Vine a salvarlos


Escrito por: Carlos Parra

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