
El alto espionaje cada vez sorprende. Pasar inadvertidos e infiltrarse es el trabajo de expertos espías, pero esta actividad ya no está solo en sus manos. Ahora se están utilizando métodos pocos ortodoxos como el uso de animales.
Hay casos de intervención de animales como murciélagos, tiburones, aves, ardillas y de delfines, siendo los últimos los más recurrentes en casos de investigaciones exitosas. Estados Unidos y Rusia confirmaron la existencia de programas donde los delfines y las focas son entrenados para identificar y desactivar minas submarinas y desarmar a nadadores enemigos.
Pero no todos los operativos tienen un final airoso. La CIA, en un intento por implantar dispositivos de escucha a un gato, no logró lo que estimaba. La operación llamada ‘Operación Acoustic Kitty‘, concluyó en fracaso en su primer día debido a que el gato espía fue atropellado frente a la embajada soviética de Washington.
ML/Netjoven