No cabe duda que este gatito debió tener mucha hambre para tener que soportar una serie de problemas al intentar conseguir su objetivo.
Este felino fue captado mientras intentaba robar un pescado colgado en un perchero, pero para llegar al manjar, el minino tuvo que utilizar sus capacidades de equilibrio.
Lamentablemente, el gato se quedó hambriento ya que no pudo mantenerse en equilibrio y tuvo que desistir ante el pescado que tanto deseaba pese a su visible esfuerzo.
Milagros Legay / NetJoven