Una mujer de Reino Unido, Julie Tansley, manejo su auto por cientos de kilómetros sin saber que su gata perdida por dos semanas se encontraba dentro del capote de su BMW.
La gata, de nombre Princess, rompió la manguera del refrigerante del auto, lo que provocó que apareciera una alerta en el panel de control del auto. Tansley abrió el capote y se dio con la sorpresa de encontrar a su gata.
Princess vivió en el motor del vehículo desde el 7 de mayo hasta el 22 sin alimentación ni agua. La gata lucia bastante delgada al momento de encontrarla y el único daño que sufrió fueron unas manchas por el líquido refrigerante.
Por: RC / Netjoven