Durante la era Mourinho, en el Real Madrid no existía otro arquero titular además de Iker Casillas, hasta que se lesionó, y Diego López tomó su lugar, dejando a todos los que no esperaban tremendo desempeño del español con la boca abierta, y a Iker, opacado.
Sin embargo, existe un tercer guardametas, Jesús Fernández, con quien Carlo Ancelotti quiere contar esta nueva temporada, pero el sentimiento no es recíproco, debido a que Fernández siente que no existe espacio para él en esta nueva etapa con Casillas y López en la competencia, y estaría analizando ofertas de varios equipos, como el Chelsea.