
Al quedarse encerrada en un elevador en Florida, Estados Unidos, con dos empleados de una compañía de mudanzas, una anciana ya no podía aguantar estar parada tanto tiempo y uno de ellos le demostró un gran gesto.
Mientras que esperaban que el elevador se arreglará la anciana les comentó que ella no podía permanecer de pie por mucho tiempo por lo que Cesar Larios se ofreció a servir como silla humana a la señora.
Al mismo tiempo, el otro empleado, Nick Friedman no dudó en subir una foto de la situación a las redes sociales felicitando a su amigo por la noble acción.
Eduardo Godoy / NetJoven