
Cumplió 103 años y no quiso un cumpleaños ordinario. La abuela ‘Evelyn’ se fue de fiesta junto a su nieto, un artista visual que vive en Nueva York, Michael Clinard, quien la llevó a Las Vegas, Nevada.
El alocado viaje inició con juegos de casino, una gran y exquisita cena de cangrejos y finalmente la abuela se hizo un tatuaje en forma de corazón en el brazo.
El nieto publicó las fotos del inolvidable cumpleaños en redes sociales y sorprendió a más de uno. Sin duda, esta abuelita sí que sabe divertirse a sus 103 años de edad.





Milagros Legay / NetJoven