
En el Real Madrid se sostiene hoy que la situación es radicalmente distinta al día después del 2-6 de la campaña pasada. El potencial del equipo es muy superior, la distancia es mucho más corta (tres puntos frente a siete del año pasado), quedan más jornadas de Liga (siete frente a cuatro) y el Barcelona se enfrenta a un calendario más complicado, con tres salidas díficiles de verdad: a Sevilla, con el equipo de Álvarez en franca mejoría y jugándose la Champions; ante el Villarreal, que por primera vez en la temporada se ve en puestos europeos y se aferrará a ellos, y ante el Espanyol, con lo que tienen de impredecible los derbis. Además, en plena pelea liguera deberá enfrentarse al Inter en semifinales, desgaste adicional que también juega a favor del Madrid.
Sin embargo, en el club son conscientes de que para estirar la pelea hasta el final será preciso rearmar psicológicamente al vestuario, porque el problema no es tanto que el Barça coseche dos empates como que el Madrid se caiga anímicamente y no sea capaz de sumar los 21 puntos que aún le quedan por disputar. Hay que recordar que el equipo perdió los cuatro partidos siguientes al 2-6 del año pasado.
En cuanto a Manuel Pellegrini, la consecución el título de Liga es ahora mismo su única tabla de salvación.
Fuente: as.com