Foto de (Líbero)
Juan Manuel Vargas se inundó el día de ayer 4 de septiembre en un mar de lágrimas durante el sepelio de su abuelo, Manuel Risco, en el cementerio Campo Fe de Huachipa. El ‘loco’ no pudo contener la pena y junto a familiares desencadenó un llanto que perduró por varias horas.
Luego que Don Manuel fue velado en una iglesia de Magadalena, fue llevado sobre los hombros de su nieto, Juan Manuel, hasta el cementerio donde se le dio el último adiós.
Hasta ese lugar, llegaron familiares, amigos y algunas autoridades referentes al fútbol. Por como se lo vio ayer a Vargas, tendría algún tiempo más en nuestro país, ya que en el estado en que se encuentra no podría entrenar con la Fiorentina. Esperemos llegue con fuerza al debut de las eliminatorias.
Por: Paul Oviedo/NetJoven