
Son muchas las historias de amistad que se han roto porque ha aparecido el amor entre dos inseparables compañeros, pero también se han escrito relatos y aventuras amorosas que han surgido de la conexión única que han sentido un par de buenos amigos.
La línea entre la amistad y el amor romántico es frágil, y por eso muchos individuos creen que no es posible que existan sentimientos de amistad entre dos personas del sexo opuesto que han aprendido a quererse como hermanos sin ser familia. Y es que cuando un amigo verdadero (del sexo opuesto) conecta profundamente con nosotros y nuestras necesidades, puede surgir algo más que una simple amistad.

En estos casos aparece la duda de si vale la pena arriesgarlo todo y perder a esa persona tan importante para nosotros.Cuando nos enamoramos de nuestro mejor amigo/a, los sentimientos son tan fuertes y contradictorios que el miedo a revelarlos puede ser paralizante por el temor a perder el cariño de esta persona tan importante para nosotros.