Es normal que en el comienzo de una relación veamos sólo lo que queremos ver, ya que es un «efecto normal» del enamoramiento, pero ¿hasta qué punto?
Yo al menos siempre he sentido que la importancia de tener una pareja no es sólo sentirse amad@ y querid@ por el otro, o viceversa, sino que a través del tiempo y de la relación misma se creen vínculos de confianza y lazos fortalecidos. Y por supuesto que nadie es perfect@, pero hay momentos en que nos preguntamos (y más de una vez), ¿hasta dónde debemos tolerar a una persona, y más aún que sea nuestra pareja? ¿Cuáles son los parámetros? Recuerda que aquí cae la decisión de cada un@, pero nunca está más decir que todo esto es de manera general, pero ojo: no deja de ser una orientación sana.

Si realmente quieres llevar adelante una relación saludable, ten en consideración los siguientes puntos:
1. Si no muestra interés por tus actividades diarias, si no te pregunta cómo estás, cómo te fue, cómo te sientes, si tan sólo no expresa nada de eso, ni siquiera sus propios sentimientos, es para tener en consideración que algo pasa realmente. Quien realmente se interesa en ti, está pendiente de lo que haces y de lo que te gusta, cómo te sientes y de paso te expresa su cariño y su amor. Si nada de eso sucede, analiza qué pasa, comunícalo, o sino con el tiempo será bastante desgastante.
2. Si ya llevas tiempo en pareja y sus encuentros son furtivos y a solas, créeme que no es buena señal. Más aún si se suman mentiras pequeñas que se van agrandando. “Estoy en la casa de mis padres”, pero luego descubres que estuvo con amigos y amigas en un sitio distinto. ¿Por qué no te diría la verdad? ¿Por qué te dejaría de lado y además no te mostraría “al mundo” y diría feliz de que te quiere y te ama? Si no hay intención de decir la verdad en detalles pequeños, la confianza no existe y tampoco la demostración libremente, sal de ahí.
3. Tod@s sabemos que en una relación hay días buenos y malos, y no sólo de forma amorosa, sino en toda relación que tengamos con las personas. Si de un día para otro sólo te ataca verbalmente, diciéndote tus aspectos negativos y no se retroalimentan, no es nada sano, sólo toxicidad. Además, si sólo ve cosas malas en ti…, ¿por qué está contigo entonces? Qué incongruente. La vida es demasiado corta (créeme que sí) para desperdiciarla en momentos que nos hacen daños y nos menosprecian. Busca lo que te mereces, y da término a lo que no.
4. Recuerda (y en todos los casos), una cosa es que se preocupen por ti, pero otra muy distinta es que quieran controlar cada uno de tus pasos: dónde estás, a qué hora vas a llegar, con quién estás, por qué te vistes así, por qué hablas así, por qué haces eso, etcétera. Nada de ese tipo de juzgamiento y cuestionamiento viene contigo, ¡ni con nadie! La pareja es igualdad, ninguna controla a la otra, o sea, ¿en qué siglo crees que estamos? ¡No lo permitas! Y si te sucede, sé valiente para cortar de raíz. Los chantajes emocionales que no vayan contigo.
5. NUNCA, pero NUNCA debes tolerar tipo de agresiones, ya sea físicas y emocionales. Ninguna es más importante que la otra. Las dos son GRAVES, por lo tanto no tolerables. Si tu pareja se burla constantemente de tu cuerpo o te presiona para cambiar (en todo sentido), recalcando siempre tus defectos, no hay duda alguna: debes dejarl@. No importa en qué circunstancias se den las cosas, JAMÁS hay que tolerar una actitud agresiva. Ni de tu pareja, ni de tu familia, ni de tus amistades, ni tu entorno. Es mejor decir adiós.
6. Si no eres la prioridad para esa persona ¿para qué seguir? Cuando se quiere algo serio con alguien, simplemente se acomoda todo para encontrarse. Si él no lo hace y tú no estás en el primer lugar de su vida, simplemente es mejor alejarse. Porque… ¿quién no querría estar contigo? ¡Ámate también! Y sé tu prioridad también.

