
Un simple acto como lavarse las manos, que es una costumbre que adquirimos desde chiquitos, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. En el caso que se describirá líneas abajo, es la diferencia entre la vista y la ceguera.
Según se relata en el video, en México, un joven estudiante universitario se dirigía a clases cuando vio unos perritos abandonados que estaban en medio de la basura y entre sus propias heces. La compasión hizo que el joven se les acercara a acariciarlos un momento.
Debido a que tenía un examen, el estudiante no tuvo ni tiempo de lavarse las manos y terminó por frotarse los ojos sin recordar donde había estado momentos antes. Al poco tiempo, comenzó a sentir comezón en los ojos, seguido de una irritación y brotes de legañas.
Pasaron 24 horas y los brotes se hicieron tan graves que prácticamente no podía ver. El médico lo examinó y le dio la triste noticia de que la infección a sus ojos había avanzado tanto que había comprometido su visión. Fue una larva presente en las heces de los animales como perros y gatos la que ocasionó este problema.
El video también señala que el joven estaba con las defensas bajas a causa de un resfriado y esto colaboró para que la infección avanzara inclusive más rápido. Por ese motivo, se debe tener mucho cuidado cuando se convive con mascotas y es crucial que los dueños recojan los desechos de sus animales, pues son focos infecciosos de alto riesgo.