¿Eres de los que detestan los abrazos? Esta es la razón, según la ciencia

Existen personas a las que no les gusta recibir esta muestra de afecto, incluso, la detestan.

Suzanne Degges-White, orientadora de la Universidad de Northern Illinois, explicó a Time que la razón de este disgusto se remite a la niñez de cada ser humano.“Nuestra tendencia a participar del contacto físico, ya sea abrazarnos, darle una palmadita en la espalda a alguien o ser cariñoso con un amigo, suele ser producto de nuestras experiencias en la primera infancia”, señala la especialista. 

Indica que a este factor se suma, por supuesto, la crianza de cada uno. De esta manera, si un niño, por ejemplo, es criado por padres "fríos", los abrazos que reciba a futuro podrían resultar incómodos para ellos.

No obstante, explicó que “este efecto” puede manifestarse en la persona de forma contraria, por lo que la falta de amor o crianza frívola en la infancia puede inducirlo a ser, en el futuro, un "hambriento de contacto”, que necesitará de bastante afecto, sobre todo en espacios sociales.

"En una familia que no fue físicamente demostrativa, los niños pueden crecer y seguir el mismo patrón con sus propios hijos... Algunos niños crecen y se sienten ‘hambrientos’ de contacto y se convierten en abrazadores sociales que no pueden saludar a un amigo sin un abrazo o un toque en el hombro”, agregó la profesional.

Por: Grecia Sotomayor Araujo

Compartir en Facebook
Compartir en Linkedin
Compartir en Twitter
Publicado: 29-04-2019

Comentarios: