Este mapa muestra dónde es más posible que se produzca la guerra por el agua en el futuro

No deja de ser relevante.

Cuando la ONU sacó un informe sosteniendo que nos queda sólo una década para frenar el cambio climático, lo cual, siendo honestos, no es probable que ocurra, todo fue un caos para más de algun@s, ¿no es cierto? Y ahora, según una nueva investigación, sabemos incluso dónde es más probable que tengan lugar las inevitables guerras por el agua.

Los autores del estudio, un equipo del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC), dicen que las consecuencias crecientes del cambio climático, junto a las posturas actuales en el crecimiento de la población, podrían desencadenar en la inestabilidad regional y el malestar social en regiones donde escasea el agua dulce y donde las naciones limítrofes tendrán que administrar y compartir este producto cada vez más escaso.

Como deja claro el estudio, no debemos subestimar el papel que jugará el agua en el futuro. Como ha pasado a lo largo de la historia, hay naciones dominantes que serán las que dirigirán el futuro de millones de personas que no tendrán acceso al agua potable. 

Según el estudio dirigido por el científico Fabio Farinosi muestra el intento de crear un modelo que pueda predecir dónde serán las regiones más vulnerables. 


Después de evaluar distintos factores a partir de un algoritmo que tomó en consideración episodios previos de conflictos por recursos hídricos (sí, ya han pasado muchos en la historia) el resultado fue que es más probable que surjan conflictos en áreas donde hay un cuerpo de agua compartido como lagos, ríos o cuencas. Además, estas probabilidades aumentan si la densidad de población es alta y existen desequilibrios en la energía o estrés climático. 




Las áreas potencialmente problemáticas se distribuyen en cinco puntos:
los ríos Nilo, Ganges-Brahmaputra, Indo, Tigris-Éufrates y Colorado. Los investigadores determinaron que el aumento de la temperatura a nivel global y el crecimiento poblacional aumenta las posibilidades de estos conflictos entre un 75 y un 95% en los próximo 50 a 100 años. 

Un mundo sin agua, ¿algo inevitable? Farinosi admite que el futuro se torna difícil y sombrío, pero que existe una posibilidad de revertir este asunto, pues no significa que la escasez vaya a traer obligatoriamente un conflicto: "Depende de cuán preparados y equipados estén los países para cooperar. Aquí es donde esperamos que nuestra investigación pueda ayudar, al aumentar la conciencia de los riesgos para que se puedan buscar soluciones desde el principio."

Hay tantos problemas que nos dividen hoy que el cambio climático sólo promete empeorarlos... o ¿unirnos?

Por: Nathalia Ortiz

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Publicado: 29-04-2019

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