Tus Zonas Erróneas, ¡corrígelas!

Aprende a cortar patrones dañinos y repetitivos...

Wayne Walter Dyer fue un psicólogo que basándose en la psicología transpersonal y en su fundador Abraham Maslow, comenzó a escribir una infinidad de libros de autoayuda. Yo sólo he tenido la oportunidad de leer dos de ellos: “Tus Zonas Mágicas” (1992) y el que tengo ahora en mis manos llamado “Tus Zonas Erróneas” (1976). Y hoy justamente deseo hablar de este último. El libro empieza con una frase que nunca olvidaré que la dijo Walt Whitman, fallecido poeta: “Toda la teoría del Universo está dirigida infaliblemente hacia un solo individuo, y ése eres TÚ.” ¿Cómo te sientes al leer algo así? Algo debe causarte esa afirmación, porque no hay duda alguna de su certeza.

Uno de los capítulos que más he conversado últimamente con algunas personas cercanas es sobre creer que necesitamos sí o sí la aprobación del otro. ¿¡Cuándo nos sacaremos eso de la cabeza!? La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: “Lo que tú piensas de mí es más importante que la opinión que tengo de mí mismo.” Es posible que pierdas demasiados, pero demasiados momentos presentes esforzándote por el mero hecho de lograr la aprobación de los demás o preocupándote por alguna contrariedad que haya acontecido. Si el deseo de aprobación externa se ha convertido en una verdadera necesidad en tu vida, quiere decir que tienes mucho que hacer en pro de ti mism@. Puedes empezar tratando de comprender que la “búsqueda de la aprobación externa” es un deseo más que una necesidad. A todos nos gusta que nos aplaudan o que nos hagan cumplidos. La aprobación no es un mal en sí misma; en realidad, la adulación es maravillosamente agradable. La búsqueda de aprobación se convierte en zona errónea sólo cuando se convierte en una necesidad en vez de un deseo.

Hay que “deshacerse” de la necesidad de aprobación. ¡Y no lo cuestiones después de leerlo! Hay que erradicarla completamente de tu vida si quieres lograr tu realización personal. Sé que es imposible vivir en este mundo sin provocar la desaprobación de la gente, a veces en forma grave. Así es la humanidad, así son los impuestos que se pagan por estar “viv@”, algo que simplemente no se puede evitar. Si por ejemplo tienes que ser alabad@ y emites esa clase de señales, entonces quiere decir que nadie puede tratar contigo con franqueza. Y tampoco puedes declarar con confianza lo piensas y sientes en cualquier momento presente de tu vida. Sacrificas tu verdadera personalidad, tu yo, por las opiniones de los demás.



Lo sé, es fácil decir “tanta cosa”, y sé que también es difícil enfrentarse con un rechazo o una censura y más fácil adoptar un comportamiento que inspirará aprobación. También lo he vivido, lo he revertido y por lo mismo lo escribo aquí y me apoyo del maravilloso libro. Pero cuando optas por este comportamiento "más fácil", lo que estás haciendo es darle mayor importancia a la opinión de la demás gente que tu propia valoración. Es una trampa sumamente peligrosa, y una trampa difícil de evitar en nuestra sociedad.

La necesidad de aprobación se fundamenta en una sola suposición: no confíes en ti mismo, confirma todo con otra persona primero. ¡Qué gran error! Nuestro ambiente cultural refuerza el comportamiento de búsqueda de aprobación como norma de vida. El pensamiento independiente no sólo es anticonvencional, sino que es “enemigo” del otro. Pero recuerda, cualquier paso dado en dirección a la independencia y a la búsqueda de aprobación propia es un paso que nos aleja del control de los demás. ¿Qué esperas para que sea parte de tu vida a partir de mañana?

El hecho de que desde niñ@s necesitábamos la aprobación de nuestros padres, por dar un ejemplo, ¡no significa que debas seguir aceptando y buscando sobre todo la aprobación de cualquier otro! El condicionamiento ata, no lo olvides…

Son los primeros pasos… la información que uno lee, las palabras del otro, la intención de un@ mism@ en nuestro corazón. Si bien es difícil eliminar toda aprobación externa, al menos evita que cualquier pequeñez te inmovilice. Tendrás que practicar mucho para lograrlo, pero bien vale la pena cualquier esfuerzo que pongas en ello. Lee bien: la inmunidad ante la desesperación de enfrentarnos con la desaprobación de los demás es como un billete que nos garantiza una vida llena de deliciosos momentos presentes, libres y personales.

Por: La Lune Chik

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Publicado: 29-04-2019

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