
Ronaldinho es bien conocido por su afición a ciertas extravagancias, algo que conocen muy bien en la ciudad de Barcelona, pero esta vez ha sido en Turín donde la estrella brasileña ha decidido dar rienda suelta a una de ellas, la percusión.
Tras la victoria del AC Milán ante la Juventus (0-3), en la que Ronaldinho fue protagonista anotando dos goles, el futbolista se quedó en Turín para celebrar el triunfo de su equipo.
Según relata la Gazzetta dello Sport, mientras el resto del equipo rossonero regresaba a Milán, el brasileño decidió quedarse en la ciudad turinesa para celebrarlo por todo lo alto.
Aunque esta vez la estrella brasileña únicamente se dio a una de sus grandes pasiones, la percusión, ya que se cuidó mucho de beber alcohol y sólo se dio a una bebida energética.
Fuente: Eurosport