La cantante británica Amy Winehouse, que batalla contra una adicción a las drogas y al alcohol, regresó a la isla caribeña de Santa Lucía, para intentar finalizar su próximo disco.
La estrella del soul regresó anoche a la isla del Mar Caribe tras haber pasado allí 71 días desde la Navidad pasada.
Según informó hoy la prensa local, Winehouse tiene previsto iniciar sesiones de grabación junto al productor Salaam Remi, quien había estado a cargo de su primer disco, «Frank».
La cantante le dijo a sus amigos que planea comprarse una vivienda en Santa Lucía, para vivir durante el año entre esa isla y su propiedad de Londres.
Fuente: Emol.