
Llega a las pantallas de cine la adaptación de la obra literaria de Stephanie Meyer, que parece haber tenido un poder de convocatoria semejante al conseguido por Harry Potter (lo cual no deja de tener mérito en una juventud que por regla general reconoce no coger un libro nada más que obligados). 
Ante la lógica aplastante de que probablemente veamos la saga de cuatro novelas adaptada en pantalla grande (con un costo de 37 millones de dólares, este film ya ha triplicado tal cifra sólo en la taquilla americana y sólo en dos semanas) la pregunta es: ¿merece la pena?

La respuesta sería que si… relativamente. El film no deja de estar claramente orientado hacia el público joven, pero a diferencia del fenómeno Potter, aqui (más que a los niños) está orientado al público adolescente y sobretodo femenino. Y es que el clásico recurso de los típicos Romeo y Julieta es lo que se da aqui, la diferencia radica en este caso por ser de razas diferentes: ella humana y él vampiro.

Por lo demás que nadie se sorprenda ya que el resto de la película parece ser una mezcla entre vampiros de Anne Rice y un pueblo parecido al de ’30 días de oscuridad’ donde los amantes imposibles tipo ‘Romeo y Julieta’ se aman a escondidas.

En resumidas cuentas, Crepúsculo es una película que simplemente entretiene pero que no resulta novedosa ni original, y con la que es mejor enfrentarse con la idea de simplemente ir a pasar el rato, pero sin dejarse engañar porque sus records de taquilla puedan hacer pensar que estamos ante un gran film. No es el caso, simplemente no está mal y punto.

LO MEJOR: La bastante fidelidad que guardan con el libro.
LO PEOR: La poca originalidad o novedad del producto, sobretodo en la visión de los vampiros.





