Cuando éramos pequeños, era bastante difícil que fuéramos críticos de las películas animadas de Disney y simplemente nos parecían bonitas. No obstante, ahora que han transcurrido los años, podemos permitirnos cuestionarnos ciertas incoherencias en algunas de estas producciones.

1. Mulan: Ahora nos resulta bastante difícil creer que, en serio, por varias semanas no hayan notado algo que había una chica entre ellos. Lo que se hace más raro aún es que a Mulán recién la vemos tomando un baño al finalizar el entrenamiento poco antes de salir de misión con su pelotón. Ella dice “que vea como hombre, no quiere decir que deba oler como uno”. ¿Acaso pasó las semanas previas sin bañarse en lo absoluto?

2. 101 Dálmatas: Nos parece maravilloso que Roger y Anita se comprometieran a cuidar a tantos cachorritos, ¿pero es realmente posible que puedan con tanta responsabilidad? ¿Quién va a limpiar tantas deposiciones de perro? ¿Cómo los alimentarán? ¿Cómo los sacarán a pasear? ¿Cuánto dinero gastarán para mantenerlos? Ni qué decir de las quejas que tendrán sus vecinos. ¡No podrían celebrar tranquilos el Año Nuevo porque los fuegos artificiales harían ladrar a CIENTOÚN PERRITOS!

3. La Sirenita: En las primeras escenas del filme, se ve que Ariel conoce la escritura humana, ya que entiende lo que lee. Jamás se le ocurrió, ya estando en tierra firme, que podía haberle escrito un mensaje al príncipe Eric para que supiera que ella lo había salvado.

4. Frozen: Aquí nunca se nos explica de dónde provinieron los poderes de Elsa. Sus padres simplemente atinan a decir que los tuvo de nacimiento, pero debe haber algún antecedente, alguna explicación como lo hicieron con los poderes de Rapunzel en ‘Enredados’.